21/05/09

Camino al Ostracismo: Aarón Ñiguez


Ahora sí, tras algo más de un mes de inactividad debido al replanteo El Ostracismo del Balón continúa su timorata andadura. Tengo algunas ideas en mente para reestructurar el blog y diferenciar su contenido de Renaldinhos (en sí el objetivo vuelve a ser el mismo, rescatar del olvido a los ostracistas de nuestro fútbol, con algunos cambios en las secciones, etc.) pero con el periodo de examenes en el que estoy inmerso van a llevar su tiempo...

Bueno, retomo el blog con una de mis secciones favoritas, ya que mientras que en la gran mayoría de secciones nos remontamos al pasado para recordar la trayectoria de numerosos estrellados, en Camino al Ostracismo adelantamos acontecimientos y anunciamos (esperando desde el cariño que no se cumpla) nuevos ostracistas de un futuro muy cercano.

Aarón Ñiguez Esclapez nació en Elche, provincia de Alicante, el 26 de abril de 1989. Comenzó a jugar en la ciudad de las palmeras, hasta que, con 11 años, pasó al Valencia. Aarón fue una gran revolución en las categorías inferiores del fútbol español, solo comparada con la irrupción de Bojan y Giovanni Dos Santos e incluso, anteriormente, de Andrés Iniesta o David Silva. Segundo punta de buena definición capaz de manejar la pelota con ambas piernas, muy técnico y dotado de una gran velocidad, pronto fue habitual leer en blogs de entendidos sobre fútbol que Aarón era la promesa futbolística española más importante de los últimos años.

Con 14 años, Aarón rechazó una oferta del Chelsea para emigrar a Stanford Bridge, también el Barça se interesó en su contratación, pero el joven ilicitano decidió permanecer en la ciudad del Turia, muy cerca de su casa. El 5 de diciembre de 2006, Aarón debutó con el primer equipo del Valencia, en un encuentro de Liga de Campeones ante la AS Roma en el Olímpico, pero no pudo asentarse ya que, en ese mismo partido, el delantero sufrió una rotura fibrilar que le mantuvo alejado de los terrenos de juego cuatro semanas. Aún así, Aarón participó en la Meridian Cup 2007, integrando el combiando europeo que venció al africano en Barcelona.

En la temporada 07/08 se marchó cedido al Xerez, pero la falta de oportunidades (ocho partidos, tres de ellos de titular) le obligaron a abandonar el club gaditano en el mercado de invierno y tomar un rumbo más exótico, firmando con el Iraklis griego. El 16 de marzo de 2008 Aarón marcó su primer gol en la Superliga frente al Panionios, al transformar un penalti después de haber realizado una chilena. Al término de la competición, regresó a España. Pese a que comenzó el año jugando poco en Jerez, Ñiguez debutó a la edad de 19 años con la selección sub-21 en un partido que disputó el combinado español ante la selección portuguesa.

El verano de 2008 parecía esperanzador para Aarón, pero Unai Emery decidió no contar con él para la presente campaña y el jugador, muy dolido, se volvió a marchar cedido a una liga menor, esta vez al Glasgow Rangers de Escocia, que firmó un contrato con el jugador de dos años y una aceptable opción de compra.

Puede que Aarón tenga sobradas condiciones para triunfar en la liga española, pero la explosión que todos esperamos para verle como un auténtico crack está tardando en suceder. Quizás la negativa del Valencia a contar con él ha ocasionado que debamos olvidarnos de otro futurible líder de la selección de cara al próximo Mundial...

12/05/09

¡Seguimos!


Tras meditar sobre el poco éxito del blog, hemos reflexionado mucho...y hemos decidido seguir, no nos importa que nos lean pocos, que sólo nos comente Gontxo, no importa nada. Nos gusta El Ostracismo del Balón. Nadie dijo que esto fuera a ser fácil...

Pronto estamos de vuelta, nuestro eco nos necesita...

06/04/09

Madre Patria: Japoneses por Europa y España


Seguro que muchos de vosotros habéis disfrutado de pequeños de aquella serie, que aún se retransmite, que se emitía por Antena 3 las mañanas de cada fin de semana, os estoy hablando de "Campeones" cuyos protagonistas eran Oliver Atton y Benji Price, los cuales juntos a sus otros compañeros han hecho las delicias de los niños a lo largo de muchos años. Los que jugábamos al fútbol siempre intentabamos hacer alguno de esos movimientos que inventaban como la "catapulta infernal" o el "tiro del tigre" sin demasiado éxito. Uno de los momentos más mágicos de la serie fue la participación de Japón en la Copa de Mundo de donde salió campeona convirtiéndose en una superpotencia del deporte rey gracias a los Oliver, Benji, Tom Baker o Marc Lenders.

Sin embargo llegó un día que me pregunté si realmente el combinado nipón y sus jugadores eran tan poderosos como se reflejaba en la serie. La decepción ya os la podéis imaginar. Por ello desde Ostracismo del Balón queremos honrar a aquellos jugadores que intentaron llegar tan alto como nuestros héroes de dibujos y se quedaron por el camino al llegar a Europa.

Debemos hacer especial hincapié en un mediapunta que estuvo muy cerca de conseguir ese sueño y que abrió el camino tanto para sus compatriotas como para los seguidores del esférico de que en el país de la Play Station y de la tecnología también había buenos jugadores por descubrir. Hidetoshi Nakata ha sido considerado uno de los mayores deportistas de la historia de Japón y ha sido practicamente idolatrado en su país natal. Su carrera se desarrolló casi en su totalidad en Italia donde militó en clubes pequeños como el Perugia y Bolonia, en cambio su gran técnica y disparo le sirvieron para defender los colores de Fiorentina, Parma y Roma, en éste último conseguiría un Scudetto a las órdenes de Fabio Cappello y junto a jugadores como el capitán Francesco Totti y el gran killer Gabriel Batistuta. Su carrera, mermada por las lesiones, terminaría en el Bolton Wanderers.

Tras el gran emperador Nakata, llegaron otros que tuvieron su relevancia en sus respectivos equipos. Estos son los casos de Shinji Ono y Junichi Inamoto. El primero decidió instalarse en tierras holandesas para militar en el Feyenoord donde en su primera temporada consiguió la Copa de la UEFA, tras ganar en la final al Borussia Dortmund de la mano de Van Hooidonk. En las siguientes temporadas, Ono se afianzó en el mediocampo y disputó muchos partidos hasta que se vió relegado al banquillo y decidió volver al Urawa Red de su país y actualmente ha sido rescatado por el Bochum alemán para aportar experiencia en la lucha por la salvación. En el caso de Inamoto, tuvo unos inicios muy prometedores ya que llegó a recalar en los conjuntos inferiores del Arsenal ojeado por Arsene Wenger. Esta vez en hábil mister francés no tuvo buen ojo y a la siguiente temporada mandó a Junichi al Fulham para disputar un par de temporadas para salir de nuevo por tierras británcias al Cardiff galés. Continuó su periplo inglés en el WBA y cansado de comer Fish and Chips y tomar té a las 5, dió el salto hasta Esambul nada menos e infundarse la zamarra del Galatasaray. Ahora al igual que su compañero Ono, Inamoto milita en el Eintracht de Frankfurt con el mismo objetivo de la salvación.

En España hemos tenido un caso muy curioso que fue el de Shoji Jo, que se convirtió en el primer jugador japonés en nuestra liga. Fue fichado por el Valladolid y Julio Salinas, que jugó varias temporadas con él en el Yokohama Marinos, lo definió como "un buen jugador, que va bien de cabeza, pelea y se desenvuelve bien". Disputó apenas 15 partidos antes de lesionarse pero anotó dos goles que seguro que serán muy recordados por la afición pucelana. Otro japonés que militó en nuestra liga fue Yoshito Okubo, en las filas del Mallorca, donde permaneció dos temporadas no muy prolíficas antes de volverse a Japón para jugar en el Cerezo Osaka, equipo durante un año del panameño Dely Valdés. Actualmente defiende los colores verdinegros del Wolfsburgo, sorprendente líder de la Bundesliga que viene de endosarle un 5-1 al Bayern.

Otros casos europeos han sido los de Koji Nakata (defensa y sin ningún lazo familiar con el idolatrado Hidetoshi) que jugó en Marsella y Basilea antes de volverse para Japón, Daisuke Matsui que milita en el mítico Sant-Ettienne, Nakamura que sigue mostrando su gran zurda en el Celtic donde fue nombrado mejor jugador del año en Escocia en 2007. Por último fue muy sorprendente la contratación por parte de Boca Juniors de Nahohiro Takahara, en un intento de su presidente Mauricio Macri por expandar al club xeneize por el país asiático. No tuvo mucha suerte y tras pasar por Alemania, volvió a su país natal.

Finalmente destacar a Morimoto como la nueva perla japonesa, que milita en el Catania de la Serie A donde con apenas 20 años ha disputado 15 encuentros marcando 4 goles. Esperemos que el joven Takayuki nos haga disfrutar en un futuro tanto como nos hicieron disfrutar sus compatriotas de dibujos animados en nuestra más tierna infancia.

31/03/09

José Fernando Marqués


Tras la inactividad del blog, de la que pedimos disculpas (la Universidad tiene la culpa, en gran medida), El Ostracismo del Balón está de nuevo en el aire para seguir repasando la historia de los jugadores que más prometían y menos demostraron de nuestra Liga. Una vez más, esperamos que todos los lectores se animen y dejen cualquier tipo de comentario.

Hoy rescatamos del olvido a un jugador que prometía mucho en sus inicios en el mundo del fútbol pero que, irremediablemente, ha terminado en el más profundo ostracismo. Cualidades siempre tuvo para lograr la gloria, pero sus actuaciones extradeportivas causaron su precoz caída.

José Fernando Marqués Martín vino al mundo en la capital de España el 4 de diciembre de 1984. Comenzó a jugar en las categorías inferiores del Rayo Vallecano. Despuntó pronto, ya que, pese a no ser un jugador bajito, su rapidez y gran técnica para el regate hicieron de él un centrocampista llegador con muchas papeletas para convertirse en el emblema del Teresa Rivero, que había pasado épocas mejores pocos años antes.

Llegó al primer equipo en la temporada 01-02 pero apenas participó en 218 minutos (diez partidos saliendo desde el banco). En el verano de 2002, con el Rayo en Segunda División, Marqués consiguió más protagonismo, tanto en el equipo como en los medios de comunicación nacionales, tras un partido amistoso entre los de Vallecas y el Real Madrid en el que Marqués se erigió en la figura del encuentro. Pero no todo era de color de rosa para Fernando; por aquel entonces comenzó a circular en las conversaciones de enterados su fama de conflictivo y poco aplicado, actitud que le pasaría mucha factura en ocasiones futuras.

En la campaña 02-03 jugó 25 partidos (12 como titular y 2 goles) en la nefasta temporada del Rayo en Segunda. El equipo madrileño acabó descendiendo a la categoría de bronce y el centrocampista emigró al Racing de Santander, club que vio en el un jugador con demasiadas condiciones para una categoría como la Segunda B. En su primer año en El Sardinero tuvo pocas oportunidades (tan sólo 3 partidos ). Peor fue en su segundo año en Cantabria en la temporada 05-06, ya que participó en dos partidos, ingresando en ambos desde el banquillo. Marqués se vio envuelto en Santander en una espiral de continuos actos de indisciplina cada vez más graves, desde no aparecer por los entrenamientos, numerosas salidas nocturnas e incluso un altercado con el entrenador Manolo Preciado tras negarse a pesarse en un control rutinario de plantilla. En diciembre de 2005 se marchó cedido al Atlético de Madrid, pero jugó más con el filial del equipo colchonero que con el primer equipo. En Madrid se le atribuye el saltarse un control de tráfico con un vehículo de gran cilindrada a altas horas de la madrugada.

Tras quedar libre en junio de 2006, Marqués firmó con el Castellón, pero su aventura duró un encuentro. Tras un ataque de ansiedad debido, según la prensa, a su nula aclimatación a la ciudad mediterránea, el entrenador Pepe Moré decidió no contar con él. En 2007 se marcha al Iraklis griego, esperando cambiar de aires, sentar la cabeza y regresar a España convertido en el jugador que siempre se esperó que fuera y (por ahora) no fue.

23/03/09

Marcelinho Carioca


Hoy en las páginas deportivas de El País aparecía una entrevista que me hizo recordar buenos tiempos. El protagonista en cuestión era Djalminha, el que fuera jugador del Deportivo de la Coruña que forma parte de esa gran estirpe de buenos mediapuntas brasileños que debido a circunstancias externas, por no decir nocturnas, no consiguieron consagrarse en los niveles altos del planeta fútbol. En una de las preguntas realizadas acerca de su vida extradeportiva, Djalminha muy sutilmente se escudaba en que "cada cosa iba a su tiempo", una gran reflexión por parte de un gran futbolista y a la que muchos se unirán.

El futbolista que va a pasar por nuestro blog podía unirse a esa afirmación. Marcelo Pereira Surcin nació el 1 de febrero de 1971 en Río de Janeiro y desarrolló su infancia en las favelas donde a pesar de tener unos pies muy pequeños (un 36 calzaba), pudo dar muestras de lo que podría llegar a convertirse en un futuro. Sus habilidades empezaron a forjarse en las categorías menores del Corinthians e incluso el gran Zico llegó a decir que la seleçao "necesita un diestro como él". La luz divina le iluminaba el camino y fue tan grande su fervor que se unió a los Atletas de Cristo para intentar acercarse un poco más a la aureola de semidios que se estaba forjando.

Entonces llegó el Valencia pagando una millonada por tener al "pie de angel" en sus filas. Pero a qué no sabeis con quien se juntó para desarrollar sus habilidades extradeportivas, así es con el poco fiestero Romario. Los dos formaron una pareja letal en cada barra de bar por el que se dejaban caer cada noche. Sus estadísticas eran demoledoras abarcando una gran número de copas y de mujeres por noche cuya equivalencia en el campo se veía reflejada con un pésimo rendimiento. Tanto Valdano como Ranieri acabaron hartos de su comportamiento y lo mandaron de nuevo a Brasil.

En Corinthians se mantuvo tres temporadas conviertiendose en una auténtica leyenda del club carioca, de ahí su nombre, pero decidió cambiar de aires y fichó por el Santos para iniciar una veloz carrera por numerosos equipos brasileños como el Vasco de Gama, el Santo André, Brasiliense...e incluso tuvo alguna incursión internacional jugando para el Ajaccio, el Al Nassr y el Gamba Osaka, tres equipos de lo más dispar.

Marcelinho Carioca junto a Djalminha y otro muchos, seguirán en nuestra memoria por sus grandes destellos de calidad en algunos momentos de su carrera, pero sobre todo por la controversia creada alrededor de ellos, como las disputas con sus entrenadores que tanto unos como otros está representados fielmente en las personas de Vanderlei Luxemburgo y Javier Irureta, respectivamente. Merece la pena recordar esos momentos.

17/03/09

Actualidad Ostracista III


Poco tiempo después de que dedicaramos un espacio al portero español del Cobreloa Juan Carlos Caballero, nos enteramos que su estancia en Chile podría ser más corta de lo esperado, ya que su mujer padece cáncer y el guardameta ha tenido que viajar de urgencia a nuestro país. Desde El Ostracismo del Balón mandamos nuestro más sincero apoyo a Caballero en estos momentos tan delicados.

Tras siete partidos y medio, el ídolo (y ostracista) uruguayo Sebastian Abreu se ha convertido en el máximo goleador de la Real Sociedad en la presente temporada. Después de los tres goles al líder el pasado sábado, el ex River considera que las opciones de ascenso realistas siguen intactas (pese a que les falta pasar por el Helmántico).

El aguerrido defensor riverplatense Danilo Telmo "Paco" Gerlo, tras advertir hace semanas de que esta será posiblemente su última campaña en el Monumental, realizó un partido memorable frente a Arsenal de Sarandí hace dos domingos jugando de delantero, tras lesionarse cuando el cupo de tres sustituciones se había cumplido. Paco cumplió su sueño. Esperamos que Gerlo se anime y puede cumplir, a partir de junio, nuestro sueño de verle convertido en ostracista en la Liga Española. Paaaaco! Paaaaco!


Seguiremos informando...

16/03/09

Joao Tomas


Hace menos de una semana presenciamos una eliminatoria europea que no quedará en nuestra memoria por su rivalidad, por su lucha o, sobre todo, por su igualdad. Os hablo del Sporting de Lisboa ante el Bayern de Munich que se saldó con una enorme diferencia global en el resultado tras los partidos de ida y vuelta. Desde la prensa portuguesa se habló de una de las mayores vergüenzas de la historia del fútbol luso, y estos días varios jugadores sportinguistas y su técnico, Paulo Bento, han sufrido las amenazas de los hinchas del José Alvalade.

El fútbol del país vecino está pasando por una etapa muy difícil desde la marcha de Jose Mourinho del Oporto. Sus principales estrellas juegan en las ligas de toda Europa y cuesta sacar nuevos jóvenes de la cantera tras el elevado listón dejado por los Ronaldo, Joao Moutinho y Quaresma. Uno de esos jóvenes valores que quisieron llevar al fútbol portugués al lugar que se merece fue Joao Tomas, o mejor dicho O Jardel de Coimbra (gran ostracista Mario Jardel)

Nuestro protagonista nació hace 34 años en la localidad lusa de Oliveira do Barro muy cercana a la ciudad de Coimbra, una de las más importantes a nivel cultural de nuestra península. Comenzó su andadura futbolística en el Anadia FC pero rapidamente fue captado por el mayor club de la ciudad, el Academica de Coimbra. A pesar de situarse en la posición más adelantada del campo, su característica principal no era el gol pero a pesar de ello logró buenos registros goleadores que le valieron para fichar por el club más glorioso de Portugal, el Benfica de Lisboa. Desde el Estadio da Luz y vigilado por la majestuosa figura del águila, Joao continuó evolucionando y marcando goles lo que le sirvió para ser convocado por la absoluta y en la temporada siguiente dar el salto para ingresar en las filas del Real Betis.

Sin embargo a su llegada a España, Joao se encontró con un Real Betis que no se encontraba en su mejor momento y donde no dispuso de muchas oportunidades a lo largo de las tres temporadas que permaneció en el Ruiz de Lopera, donde a la vez fue cedido al Vitoria de Guimaraes buscando reencontrarse consigo mismo pero sin suerte. Finalmente sus fuertes discusiones con el actual técnico merengue Juande Ramos y su mínimo rendimiento le condujeron a volver a su país para engrosar en las filas del Sporting de Braga. En su tierra natal volvió a la senda goleadora que años anteriores le hizo un nombre, pero tan sólo le valió para llenarse el bolsillo de petrodolares procedentes de conjuntos como el Al-Arabi y Al-Rayyan.

Con la cuenta bancaria a rebosar regresó de nuevo a Braga para intentar devolver a la directiva la confianza que le ofrecieron, pero no fue suficiente y a pesar de ello pudo fichar por el Boavista, uno de los equipos punteros de la liga. Sin embargo Joao sintió que sus bolsillos estaban cada vez menos repletos y esta temporada jugó algunos partidos con el Al-Ahly, para posteriormente regresar al conjuntos a cuadros.

Realizando un símil taurino y comparando el nombre de nuestro ostracista con el gran maestro José Tomás, al jugador luso tan sólo le queda que el fútbol que tanto éxito le otorgó en su momento le dé "la última estocada".